sábado, 4 de septiembre de 2010

Un tesoro

Y cuando estas en el borde del acantilado, y estás a punto de caer, alguien viene a salvarte.
Y en mi caso, ellas son las que me salvan. Son ellas las que me levantan los ánimos, y preguntan como estoy. 
Pero claro, una se pregunta, ¿Eso es lo que tienen que hacer los buenos amigos no? No solo para lo bueno, sino para lo malo.
Pues sí, pero es muy difícil encontrarlos.
Puede que a veces sienta que no es verdad, que no valen la pena, que no son leales. Pero son momentos de histeria y de rabia. Luego me doy cuenta de que todas ellas, son muy valiosas.
Sé que me quieren, que me ayudan, que son mis amigas. Y espero que eso no cambie, porque ahora mismo es una de las mas grandes fortunas que tengo.
Porque en esos momentos de desesperación, hacen que pueda suspirar de alivio.


Cynthia ☼

1 comentario:

Ana dijo...

Qué razón que tienes :) A veces parece que no existen, pero en el fondo siempre siempre están ahí. Una entrada bonita, un saludo :)

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