domingo, 27 de mayo de 2012

Tiempos donde escasea el amor.

En la madrugada de las noches más profundas jamás imaginadas, los sueños imposibles aparecen y se escabullen rápido como si no quisieran que nadie los viese.
Sueños de princesa frustrada por una realidad equívoca. Verdades que está dispuesta a dejar de ver con tal de seguir en el cielo, en la salvación de su desesperación. O lo que otros llaman, amor.
Ella fantasea con esos típicos, y a la vez, maravillosos instantes en los que el chico, considerado como príncipe azul, la ve entrar en la fiesta con ese fantástico vestido de ensueño que le queda como un guante. 
En este momento, se produce una conexión que a muchos le gustaría experimentar. La mirada que el caballero dedica a la dama es la mejor prueba de que lo que está viendo es lo más hermoso que ha visto en su vida.
La realidad es que la chica no necesita palabras para saberlo, sólo gestos que lo demuestren. Pero nunca sobra un "Esta noche estás preciosa".
La noche continúa con un largo baile al ritmo de importantes confesiones susurrantes al oído que mantienen vivos cada uno de los minutos en los que sienten su respiración en las mejillas. Y mientras las horas pasan, y la atracción es más que evidente entre los dos, son la envidia de todo el que mira, de todo el que observa. Porque irradian la luz más bonita que puede existir en una noche mágica: el deseo.


Estoy escribiendo a las doce y veintitrés de la madrugada sobre ilusiones, leyendas y mitos, que a mi parecer, jamás ocurrirán. Que sólo son fantasías de las personas más soñadoras que existen a altas horas de la noche.
Que es muy difícil que alguien ame de una manera tan irrefrenable hoy en día. Porque la personas ahora tienen otra forma de amar o tienen miedo a amar como siempre se ha hecho. 
Ahora mismo me siento lo más identificada posible con la frase de la película "Amélie": "Son tiempos difíciles para los soñadores".


Cynthia ☼

lunes, 21 de mayo de 2012

Looking for freedom.


En ocasiones quieres parar el tiempo,
mientras éste pasa a la velocidad de la luz.
En ocasiones sólo piensas en 
respirar muy lentamente, mientras los rayos 
del sol recorren tu piel,  y
la brisa da vida a tu melena.
En ocasiones anhelas descansar tus ojos,
y soñar despierto, mientras 
tus mayores deseos aparecen de la nada.
En ocasiones necesitas huir, 
precisamente de lo que más te benecia, sólo
por vivir un instante de plena libertad,
sin presiones.



Cynthia ☼

Vecinos!