domingo, 27 de junio de 2010

Aunque me arrepienta

Ya no tengo fuerzas para seguir.
Lo dejo, dimito.
Y se que no debería hacerlo, porque cada vez me gusta más.
Me sienta mirarlo, observarlo, y estar pendiente.
Pero si no lo hago, tampoco estaré bien.
Dije que lo intentaría, pero me resulta muy difícil.
Ahora, aunque duela, lo dejo todo por la mano.
Que surja lo que tenga que surgir.





















Cynthia ☼

1 comentario:

Carla :) dijo...

No te acostumbres al dolor, porque es muy fácil acostumbrarse a vivir con él, es una droga poderosa. Está en nuestra vida cotidiana, en el sufrimiento escondido, en la renuncia que hacemos y culpamos al amor por la derrota de nuestros sueños. El dolor asusta cuando muestra su verdadera cara, pero es seductor cuando se viste de sacrificio, renuncia… o cobardía. El ser humano, por mas que lo rechace, siempre encuentra alguna manera de estar con él, de enamorarlo, de hacer que sea parte de su vida. (David Cantero)

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